¿Quieres conseguir poner en marcha tu proyecto?

Seguro que has contestado ¡claro que sí!

Pero a la vez sabes que no será fácil, o incluso tienes algunas dudas que te martirizan.

Estamos adiestradas de tal manera, que sabemos apoyar a los demás para alcanzar lo que quieren, y nos alegra de verdad.

Pero a la hora de apoyarnos en nuestro proyecto,  caemos en la trampa de creer que es posible para los otros pero no para .

O que es demasiado difícil, o que ya soy demasiado mayor, o que no sé ni cómo empezar, o que a quién le va a interesar lo que yo haga...

Pero todo eso no son más que excusas que la mente inconsciente nos susurra para que nunca cambiemos nada, para que no nos salgamos del camino establecido, para que renunciemos a la libertad y a la libertad de ser quienes somos.

Para tener éxito en tu idea, has de estar dispuesta a invertir energía, dedicación, pasión, alegría y esfuerzo. Y sí: puedes conseguir emprender, ser una mujer conseguidora.

No importa ninguna condición, si tú crees en ti y en tu idea y haces lo apropiado, tu proyecto se convierte en realidad, se materializa.

Te voy a contar la historia de la mente ¿te interesa?

La mente es el producto de los procesos del cerebro. Estos procesos son químicos y eléctricos. Pero tú piensas y sientes y te preguntas eso ¿es química y electricidad? Pues sí. Solo que la mente es la Súper Traductora. Así que traduce pensamientos y emociones en reacciones químicas y eléctricas, y al  revés. La mente es la que ejecuta los programas inconscientes, pero no puede ni pensar ni sentir (eso solo lo puedes hacer tú). Te pongo una analogía: aunque tus riñones están limpiado de tóxicos la sangre y lo hacen a lo largo del día, tú no lo sabes, es un proceso del que no tienes información. De la misma forma, aunque tú no lo sepas, tu mente tiene unos programas que trabajan con las informaciones que poseen (experiencia, sustos, castigos y recompensas) de toda tu vida. Y deciden por ti. Como el riñon hace su función sin que tú intervengas.

Así que si te pones a pensar en toda tu vida, ¿te imaginas la de cosas que te han pasado y que están marcando tus decisiones de hoy?

 

Cuando aprendes como desactivar esos patrones inconscientes de decisión, cambia tu vida. Cambias tú.

Pero no te asustes, que quien tú eres no se puede cambiar; lo que se transforma es tu personalidad, lo que has aprendido a ser, cómo has aprendido a moverte por el mundo.

¿Tienes un proyecto maravilloso y no acabas de conseguir que funcione?

Pues clika en el botón que hay debajo y ¡hablamos!